¿Porque entrenar en solitario a los dardos es importante?

Practicar solo es mucho más valioso que practicar con amigos o practicar solamente jugando tantos partidos como sea posible. Disputar partidos competitivos es muy importante también, por supuesto, pero si tuviera que dar una cifra diría que en la carrera por lograr un buen nivel de dardos un tercio del total es debido a esos partidos mientrar que los dos tercios restantes son gracias a la práctica en solitario.

Las razones de esto no son muy evidentes, sobre todo porque muchos jugadores experimentan que juegan mucho mejor practicando en solitario que luego durante un partido, por lo que creen que es la falta de práctica en partidos la que causa eso. Esto es, sin embargo, un error. Todo jugador juega peor durante el partido que practicando. Es difícil de creer, pero incluso los profesionales lo hacen. Y esto no sólo es cierto para los dardos, es válido para otros muchos deportes. Para aumentar nuestro rendimiento durante un partido competitivo y alcanzar casi el nivel de nuestra actuación durante la práctica debemos utilizar principalmente la psicología del deporte, ya que los aspectos mentales que se desarrollan durante un partido son la razón de este fenómeno. Si eres uno de esos raros jugadores que dicen que les va mejor durante el partido que durante la práctica, siento decirte que la razón es la siguiente: No practicas lo suficiente.

Pero todavía no ha quedado claro por qué practicar en solitario es tan importante. Y es porque puedes mejorar casi infinitamente tu nivel de dardos solo porque estarás siempre tratando de superar tu límite. No importa lo bueno que seas, siempre puedes ser mejor. Ningún partido competitivo o amistoso con amigos puede ocasionar esto. Para decirlo literalmente: la única manera de hacer que tu límite personal actual sea tu nivel habitual en un futuro es practicando solo.

image

¿Qué posición tomar al lanzar los dardos?

Cómo te enfrentas a la diana desempeña un papel importante en el lanzamiento de un buen dardo, considerando que un buen dardo es uno que ‘verdaderamente’ vuela se queda cerca de la marca. Para una definición más precisa de volar ‘verdaderamente’, vamos a definir eso como un dardo que no se mueve como una cola de pescado en vuelo, si no que golpea la diana en una línea perpendicular a la cara de la diana, en un ángulo ligeramente elevado. Un dardo que se encuentra en la diana apuntando hacia abajo o hacia la derecha/izquierda de la línea de recorrido, tiene problemas. Si quieres lanzar buenos dardos con consistencia, la base de un buen vuelo y una buena precisión se inicia con su postura.

Hay dos enfoques básicos de la postura en el lanzamiento de dardos. Puede colocar ambos pies en la línea y cuadrar los hombros hasta la diana, o puede colocar un pie detrás del otro y colocar el ángulo de los hombros hacia el tablero. La ventaja de tener ambos pies en la línea es la estabilidad. Ambos pies están apoyados en el suelo y el exceso de movimiento del cuerpo en el lanzamiento es nulo. En teoría, este sería el camino a seguir. En la práctica, esta postura no es natural y es demsiado rígida, aunque jugadores muy buenos la emplean con buenos resultados. Si estás empezando a jugar a los dardos puede probarla, ya que es una postura sólida y constante y vale la pena darle una intentona.

La postura más común para jugadores diestros es poner el pie derecho en la línea, con el piez izquierdo un poco por detrás y los hombros en ángulo a la diana. Esta es una postura más cómoda y natural, pero también está llena de fallas potenciales. Muchos jugadores que utilizan esta posición tienden a apoyarse de puntillas con el pie derecho e inclínarse hacia la diana, y a veces la inclinación hacia adelante es tan exagerada, que el pie izquierdo apenas toca el suelo. Esto podría acortar la distancia de la mano que sujeta el dardo con la diana, pero es como tratar de lanzar un dardo al caminar por la cuerda floja.

Así que en resumen, una buena postura es aquella que fomenta el equilibrio y la comodidad. Los jugadores más difíciles de vencer son los que son siempre firmes como una roca en su postura.

image

¿Cómo se hacen las dianas de dardos?

Antes de la invención de la diana de pelo, las dianas de dardos estaban hechos de papel o de madera. Las dianas de madera requerían remojarlas diariamente para evitar que se resquebraje y olían mal. De hecho, el fabricante original de dianas de pelo utiliza esta característica de las dianas de madera para nombrar a su empresa (Nodor (“sin olor”)).

Para hacer las dianas de torneo de hoy en día, los fabricantes comienzan por cortar los tableros, que están hechos de partículas de alta calidad. A continuación, se preparan las bandas de acero que dan la vuelta al tablero y lo mantienen unido. Por ejemplo, la empresa Nodor, da una capa a sus bandas con un material similar al cuero negro para reducir en la reflectividad del metal desnudo.

El ingrediente principal en las dianas de hoy es el sisal o cáñamo que los fabricantes de dianas ingleses importan de África. Las fibras de sisal se limpian y se trenzan en madejas largas que se guardan en un tubo de papel cubierto de aproximadamente 3 pulgadas de diámetro. El tubo se corta en obleas de espesor de 1 pulgada. Un total de 51 o 52 obleas se utilizan en la construcción de una sola diana. Las bandas de acero y una gran cantidad de presión se emplean para exprimir las obleas de sisal en un círculo perfecto. A continuación, se aplica cola al tablero de partículas y todos los elementos se juntan. Finalmente, se insertan pins de retención mecánicamente a través de los agujeros pre-perforados en la banda.

En este punto, la diana está completamente formada, pero su superficie es bastante dura. Lijadoras de alta velocidad son utilizadas entonces para alisarla y prepararla para la siguiente etapa, la serigrafía de las secciones rojas, verdes y negras. Las secciones “blancas” o rubias son del color natural del sisal y no se tocan. Después de que el tinte o la tinta se ha secado, los cables se instalan con las que definen las dobles y triples anillos primero. Por último, los tornillos o ganchos que sujetan el anillo de números son clavados en la diana y, finalmente, tenemos nuestra diana de dardos lista y preparada para jugar.

Dardos clavados en el medio de una diana antigua.